Estilo de vida
“¡Estás enviciada con Internet! ¡Sos adicta a esa cosa! ¡La red se te hizo un vicio!”
Después de escucharlo tantas veces ya deberías creértelo, sin embargo no es así. Te rehusás a admitir que sos adicta a Internet. ¿Estarás pasando por una etapa de negación? Quizá, pero es inútil, por más que intentan no logran que lo veas de ese modo. Para vos simplemente es algo que forma parte de tu vida, un modo diferente de comunicarte y relacionarte. ¿Y quiénes son ellos para decirte que estás equivocada?
“¡Vamos, si no podrías estar ni una semana sin conectarte!” ¿Podrías? No lo sabés, tal vez sí, tal vez no. Pero la pregunta que se formula en tu cabeza es otra: ¿por qué habrías de hacerlo? Al parecer muchos no entienden que la cosa no pasa simplemente por ‘estar conectada’.
Varias veces te has preguntado cómo reaccionarían ellos si les propusieras dejar de leer el diario, mirar TV y escuchar la radio por una semana. Y qué tal si además tampoco pudieran tener ninguna clase de contacto con quienes se han transformado en sus buenos amigos. Probablemente se sentirían incómodos ante la posibilidad de pasar una semana tan ‘desconectados’. ¿Y si también les quitaras la posibilidad de practicar su pasatiempo preferido?
Tal vez serían capaces de pasar una semana con todas esas privaciones, tal vez no, pero estás segura de que no aceptarían el trato, porque… ¿cuál sería el punto?
Es por eso que te gustaría que pudieran entender que cuando cierta información sobre temas que te interesan sólo es accesible a través de Internet, cuando has hecho verdadera amistad con personas que se encuentran a miles de kilómetros de distancia, cuando encontrás un escape en llevar un blog, escribir en foros o participar de otras actividades online, el sentimiento es el mismo.
Quizá así se darían cuenta de por qué cuando te piden sacrificar una parte importante de tu vida sólo porque ellos no la comparten y/o entienden, tu respuesta es una mirada desconcertada y un rotundo no.
Sin embargo, no podés dejar de sentir que algo se mueve dentro tuyo cada vez que K’s Choice te canta al oído “I’m not an addict… maybe that’s a lie…”
