The punishment sometimes don’t seem to fit the crime
Hay veces que el hierro de los barrotes puede ser reemplazado por kilómetros de concreto y surtir el mismo efecto. También existen ocasiones en las que el confinamiento a una celda resulta igual de efectivo aunque ésta ocupe hectáreas de espacio abierto. Es entonces que los guardiacárceles se convierten en pequeños trozos de papel, botones de metal o rectángulos de plástico. El entorno podrá verse diferente, pero el sentimiento es el mismo; al igual que los palotes tachados que cuentan los días hasta la liberación.
