Color me beautiful
Me dijo que sentía que se apagaba. Que el color y la energía se estaban yendo lentamente de ella y, que en el afán de recuperarlos, sólo lograba quemarse como un insecto enseguesido por una luz brillante. Que necesitaba abrir sus poros, sentir el aire oxigenando su sangre, volviéndola a teñir de rojo. Hasta que llegó un color, un color en forma de letras que pintó por sobre el gris de la mañana un cálido día de primavera. Me dijo que le habían preguntado cómo hacer para despertala, y que esa era la respuesta. Me dijo, y le creí.


